• Logística de almacenaje

Logística de almacenaje, ¿cómo llevarla a cabo?

En la logística de almacenamiento hay un elemento fundamental sin el cual no sería posible llevar a cabo la cadena de suministro: el palet. Estas plataformas de carga, sobre las cuales se agrupan las mercancías, aguantan casi cualquier tipo de producto. A continuación vamos a prestar atención a los elementos fundamentales en la logística de almacenaje. ¿Quieres aprender más sobre almacenamiento? ¡Entonces sigue leyendo!

 

Importancia del palet

Estas plataformas diseñadas para transportar o bien apiladas, en carretillas o en cualquier otro tipo de maquinaria para cargar palets, son los elementos principales del almacenaje. La calidad de los palets dependerá en gran medida del material con el que este esté fabricado:

  • Palet de metal o aluminio: los menos utilizados debido a su pesadez pero los más resistentes.
  • Palet de madera: son los más utilizados, suponiendo el 90% de los palets del mercado. Entre sus ventajas encontramos su bajo precio, la resistencia y la facilidad para ser reparados.
  • Palet de cartón. Son los más utilizados en el transporte de productos ligeros, pero no se pueden reutilizar.
  • Palet de plástico. Igual que los anteriores, se utilizan para productos más ligeros pero estos sí se pueden reutilizar.

Sistemas de almacenaje

El almacenaje consiste en realizar las tareas necesarias para que una mercancía espere en condiciones óptimas hasta su momento de transporte y entrega. Los tipos de almacenamiento más comunes en los cuales la mercancía se almacena en estanterías son los siguientes:

Almacenamiento convencional

Este es el típico almacenamiento y el más utilizado, en él se almacenan mercancías paletizadas junto a otras sueltas. Las paletizadas en los niveles más altos y las sueltas en los niveles más bajos.

Las estanterías utilizadas en este tipo de almacenamiento tienen varios niveles y no tienen profundidad y por eso en un mismo bloque se puede almacenar mercancía paletizada y picking. Hay dos modelos de estanterías convencionales:

  • Estanterías de bandeja: estas estanterías están provistas de bandejas donde se deposita la mercancía, estas están enfocadas para artículos pequeños.
  • Estanterías paletizadas: estas están formadas por largueros o barras en horizontal donde se apoyan los palets, de esta manera estas estanterías solo permiten almacenar en palets.

En definitiva, el almacenamiento convencional permite distribuir la mercancía de una forma lógica en el espacio, se facilita un control del producto rápido ya que no existe la necesidad de mover o desplazar las mercancías para encontrar el palet almacenado. En contra, no se pueden utilizar palets de varias medidas ya que todos los niveles están preparados para las medidas de las cargas.

Almacenamiento dinámico

Este tipo de sistema de almacenaje se utiliza para mercancías que requieren de rotación. Con este sistema también conseguimos almacenar compactamente y además siempre hay palets disponibles para la bandeja de salida. Estas estanterías son metálicas y están formadas por unos rodillos donde se ubica la mercancía.

Los rodillos se instalan con pendiente para el deslizamiento de la mercancía. Estos también cuentan con frenos para controlar la velocidad de carga. Las estanterías dinámicas, en función del mecanismo que tengan pueden ser:

  • Estanterías dinámicas por gravedad: cuenta con dos pasillos uno enfrente del otro y así pueden maniobrar las carretillas. Las paletas se introducen por una zona y se extraen por la zona contraria. La mercancía se desplaza gracias a los rodillos.
  • Estanterías dinámicas motorizadas: estas están instaladas apoyadas sobre una pared y solo necesitan un pasillo frontal para circular por las calles. Estas son estanterías con gran profundidad cuyos rodillos se accionan por el movimiento de las cargas.

Como conclusión, el almacenaje compacto aprovecha gran parte de la superficie, aumenta la productividad, garantiza un flujo continuo de producto, se adapta a cualquier tipo de unidad de carga y reduce los movimientos de los operarios a la hora de desplazarse. Como desventaja citar que la inversión de instalación de este sistema es muy grande y que existe riesgo de que se aplasten unas cargas con otras cuando se desplazan por las pendientes.

Almacenaje compacto

Este tipo de almacenaje trata de formar bloques de mercancías paletizadas hasta la máxima altura permitida. Hay varias estanterías que se utilizan en este sistema y son las siguientes:

  • Estanterías drive-in: Estas estanterías forman un grupo de ubicaciones profundas apoyadas sobre la pared y con un único pasillo frontal para maniobrar y circular con las máquinas de almacenamiento para la preparación de pedidos. Las propias estanterías son las encargadas de formar las calles por donde circularán las carretillas.
  • Estanterías drivi-througt: Estas se instalan en forma de isla dejando a ambos lados pasillos de circulación y maniobra. Una de las ventajas de este sistema de almacenamiento FIFO es que se carga por un lado y se descarga por otro.

La gestión de almacén es perfecta pues se aprovecha tanto superficie como el volumen, se reducen los costes, se ahorra espacio en los pasillos y las mercancías quedan totalmente protegidas. En cuanto a los inconvenientes cabe destacar: que no se puede utilizar de forma continua todo el almacén cuando se almacenan productos de temporada, la manutención suele ser lenta y es difícil de modificar dicho sistema y los medios de transporte deben adaptarse a las dimensiones de las estanterías.

Almacenaje móvil

Por último llegamos al almacenaje móvil, este sistema se instala con estanterías convencionales sobre plataformas o raíles que lo que hacen es permitir que las estanterías se muevan dejando así pasillos entre ellas. Dicho desplazamiento se lleva a cabo en paralelo o lateral para extraer los productos.

Las estanterías móviles se diferencian según el sistema de movilidad elegido:

  • Estanterías móviles manuales: el movimiento se realiza por medio de un volante que está ubicado en cada lateral de la estantería y a su vez está unido a un sistema de tornillos sinfín colocado en los raíles que están ubicados en el suelo. Debido a que la movilidad se realiza de forma manual, la carga máxima que puede aguantar oscila entre 6.000 y 8.000 kg.
  • Estanterías móviles automáticas: Estas funcionan a través de motores eléctricos instalados en las propias estanterías o raíles. Estos motores son los encargados de mover el sistema de rodillos que se encargan de mover las estanterías. Estas estanterías están pensadas para aquellos momentos en los que se necesita ampliar la capacidad del almacén sin ampliar el local.

En definitiva, este último sistema de almacenaje es perfecto para acceder a la mercancía y realizar la gestión de inventarios, tienen una gran densidad de almacenamiento y se reduce mucho el número de pasillos. Por contra, el coste de este tipo de sistemas es muy alto y es un sistema rígido por lo que luego modificar es muy costoso.

Ahora que conoces todos los tipos de sistema de almacenamiento, ¿ya sabes cuál es el ideal para aplicar a tu almacén o zona de almacenamiento? Si necesitas palets para ubicar en tu sistema, te animamos a que eches un vistazo a nuestra tienda online y si tienes cualquier duda te pongas en contacto directamente con nosotros. ¡Te ayudamos en todo lo que necesites!

2021-08-16T12:53:32+00:00